Los que olvidan la historia están condenados a repetirla  (Jorge Santayana) 

 
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  Por qué estudiar el Holocausto

"NINGÚN hombre es una isla, completa en sí misma; todo hombre forma parte del continente, parte de la tierra firme; si el mar se llevara un simple terrón, Europa sería menor, igual que si se llevara un promontorio o la finca de tus amigos o la tuya propia; la muerte de cualquier hombre me disminuye, porque me intereso en la humanidad; de modo que nunca trates de averiguar por quién doblan las campanas; doblan por ti" 

(John Donne, poeta inglés del siglo XVII).

Las principales víctimas fueron los judíos, así como polacos y gitanos de toda la Europa ocupada por el régimen nacionalsocialista. De los seis millones de judíos que perecieron durante el Holocausto, aproximadamente tres millones y medio fueron ejecutados en los campos de exterminio. Aparte de las víctimas judías, otros cinco millones de personas -disidentes políticos, comunistas, Bibelforschers (Testigos de Jehová)*, gitanos, homosexuales- también perecieron bajo el cruel hostigamiento nazi. Por ello, la época nazi plantea una serie de preguntas inquietantes sobre la naturaleza humana y la ética.

¿En qué momento debería yo defender abiertamente mis convicciones?

¿Es posible ser consecuente con mis principios si mi vida está en juego por hacerlo?

¿Presupone alguna responsabilidad moral el conocimiento de unos hechos?

¿Cuál debe ser la respuesta de una comunidad frente a la persecución de las minorías?

¿Ocurrió de verdad el Holocausto?

Ejes ideológicos del nazismo

Omnipotencia y omnipresencia del Estado. 
Se subordina todo al Estado totalitario. Se suprime toda oposición política, intelectual, religiosa y social. El gobierno dictatorial nazi interviene en la economía y la regimentación social.

Protagonismo de la elite.
Se parte de la idea de que no todos los hombres merecen los mismos derechos. Solo una clase elegida tiene la capacidad de gobernar y liderar a las masas. Se practica un darvinismo social que elimina a las razas consideradas inferiores, como los judíos o los gitanos. Se planea acabar con los enfermos y se limita el campo de acción de la mujer.

Imperialismo.
Apelando a la necesidad de espacio vital, el nazismo se lanza a la conquista de nuevos territorios. El régimen de Hitler fomenta en sus súbditos un patriotismo y nacionalismo exacerbado, así como un desprecio absoluto a las poblaciones de los territorios que rodean Alemania.

Exaltación del jefe carismático.
Se fomenta la devoción absoluta a la figura del Führer. Todo súbdito alemán debe prestarle a Hitler obediencia ciega y seguirle sin titubeos.

Desconfianza de la razón.
El nazismo rechaza de plano la tradición racionalista. Ninguna premisa nazi puede someterse a discusión. Se exaltan únicamente los elementos irracionales de la conducta, los sentimientos intensos, las emociones y el fanatismo. 

Por qué se opuso resistencia

En tiempos de guerra el término resistencia suele relacionarse con un levantamiento armado. Pero en el contexto de la era nazi llegó a significar todo intento deliberado de mantenerse firmes ante el régimen nacionalsocialista. De ahí que los historiadores señalen muchas formas distintas de resistir sin armas al nazismo. Algunas personas pasaban alimento o mensajes clandestinamente. Otras imprimían a escondidas panfletos que ponían al descubierto los crímenes nazis. Había quienes arriesgaban su propia vida para ayudar a los fugitivos a escapar o esconderse.

La "resistencia espiritual" o del espíritu durante la era nazi implicó desobedecer las reglas a fin de continuar con las prácticas religiosas y culturales. Hubo quienes escribieron diarios y conservaron documentos valiosos en secreto, y hasta estudiantes que asistieron a escuelas clandestinas. Ante todo aquel terror y salvajismo, el simple hecho de mantener la voluntad de vivir ya era un acto de resistencia.

En los campos, donde los prisioneros se encontraban bajo estrecha vigilancia, los resistentes luchaban por sobrevivir tanto física como psicológicamente. Dentro y fuera había redes de apoyo que ayudaban a conseguir comida, dinero y medicamentos para los reclusos enfermos. Los grupos de resistencia celebraban reuniones políticas o religiosas en secreto. Los prisioneros sacaban clandestinamente informes para que el mundo supiera lo que sucedía en los campos. Había quienes introducían secretamente publicaciones o noticias impresas sobre el progreso de la guerra.

Ahora bien, al hacer un estudio sobre la resistencia al nazismo es importante reconocer que los resistentes no eran más que una pequeña minoría en comparación con la aplastante mayoría de observadores pasivos, colaboradores y perpetradores. ¿Por qué examinar entonces el papel que desempeñaron los resistentes? El doctor Franklin H. Littell explica: "Necesitamos las historias de los héroes y los mártires para que nos recuerden eternamente que hubo quienes estuvieron rodeados de tinieblas mucho más densas de lo que la mayoría de nosotros puede concebir, y sin embargo, manifestaron públicamente la dignidad, integridad y libertad de la persona humana".

Pierre Sauvage, uno de los cinco mil judíos que fueron escondidos por los vecinos protestantes de Le Chambon (Francia), dijo: "Si recordamos únicamente el horror del Holocausto, somos nosotros los que cargaremos con la responsabilidad de haber creado el pretexto más peligroso de todos: que el ser humano no era capaz de saber [lo que ocurría] ni de interesarse [en ello]".

Las cicatrices...

El 97% de los Testigos de Jehová fueron perseguidos de un modo u otro. En los campos llevaron un triángulo púrpura cosido en su uniforme. Fue la única confesión religiosa que recibió un distintivo propio por oponerse a la ideología nazi hasta las últimas consecuencias.

Las cifras son elocuentes...

Deportados y encarcelados: c. 10.000
Muertos por malos tratos: c. 2.500
Sentenciados a muerte: 253
Niños arrancados de sus padres (casos conocidos): 500
Pérdida de empleo: 1.687
Pérdida del negocio propio: 284
Pérdida del hogar: 735
Prohibición del régimen a ejercer el propio oficio: 457
Confiscación de propiedades: 129
Negación de la pensión: 826
Personas que sufrieron otras pérdidas personales: 329
Matrimonios disueltos por presión de los funcionarios: 30

Los hechos y las cifras solo tienen valor si se sabe que detrás de los nombres, de las fechas y de la siniestra letanía de los campos hubo hombres, mujeres y niños con sufrimientos y valores que defendieron a menudo hasta la muerte. Estos valores deben recordarse, por encima de todo, en memoria de aquellas víctimas, y para educar a las nuevas generaciones.

     Cercle Européen des Temoins de Jéhovah Anciens Déportés et Internés
Circulo europeo de antiguos deportados e internados Testigos de Jehová
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